El Ocaso

Una Moneda naranja encendida,
Una lámpara redonda
Deja un camino engañoso sobre el agua que llena el mar

La luz es tenue,
pero fuerte, intensa,
Los parajes de algodón que la adornan se adornan por su rastro,
se iluminan y completan el milagro

Un milagro que brilla,
Un momento eterno,
yin yang de emociones en un solo instante
Una parada, una pausa,
que nos obliga a mirar,
A admirar….

Y los distraídos,
no lo hemos visto en toda una vida
Y los despistados,
No hemos llenado vacíos con su fuego

Una Moneda naranja encendida
Una lámpara redonda
Que en un minuto se va,
se oculta, se esconde,
Descansa…

Ocaso, sereno y bello,
De majestuoso y grácil partir
Que te inmolas,
dándole tregua al devenir de la noche.

Ocaso, que me paralizas
Ocaso, que me dejas en silencio
Ocaso,
verte es vivir.

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